Santiago de Chile, 11 de octubre.- “Yo llevo diez años trabajando como profesora, llevo diez años trabajando a contrata, cada año me renuevan el contrato, no genero antigüedad”. “A mi el Estado me debe 150 millones de pesos”. “Los recursos para educación se desvían, no cumplen su objetivo”. Esas fueron algunas de las voces de los más de 30 mil maestros que se manifestaron hoy en Santiago dentro del paro nacional realizado por el Colegio de Profesores.
Las denuncias del magisterio fueron varias. Desde la
situación de los profesores a contrata,
es decir, profesores que no son empleados de planta sino que son contratados
año con año hasta la llamada deuda histórica, que el Estado tiene con los
profesores desde la época del gobierno militar.
Sin embargo, el paro nacional giró en torno a la Ley de
Carrera Docente propuesta por el gobierno que, como dijo Ricardo Muñoz Carmona
profesor de artes musicales en Puerto Montt al sur de Chile, “es un parche, una
ley sustitutiva, no una verdadera carrera docente”.
Pese a la negativa del Colegio de Profesores, la
iniciativa de ley que modifica la actual Carrera Docente fue aprobada por la
Cámara de Diputados hace unos días. Al respecto, el profesor Ricardo Muñoz
Carmona señaló: “aprobaron ya la ley sin ningún respeto y sin saber cuáles son
las demandas, los factores que podrían influir en mejorar la educación”.
Escuelas cerradas, profesores “de temporada” y deuda
histórica
Además del rechazo general a la nueva Ley de Carrera
Docente, la marcha de profesores sirvió para que docentes de distintas regiones
de Chile expusieran sus inconformidades.
Desde el interior de Santiago, el profesor Abelardo
Montenegro expresó su negativa al cierre de escuelas que ha encabezado el
alcalde Santiago Rebolledo en la comuna de La Cisterna.
Denunció que la escuela Sergio Silva, el Liceo Portal y
el Liceo 111 han cerrado por decisión de la alcaldía. “Hay una argucia legal,
entran en receso pero el receso es sinónimo de cierre, el alcalde tiene hasta
el nueve de noviembre para ratificar el receso o terminarlo”. Añadió que el
motivo del cierre es económico, es decir, falta de recursos, pero él duda de
que el dinero destinado a educación no alcance para cubrir la operación de las
escuelas.
“Uno saca las cuentas de la matrícula, la asistencia
diaria versus los costos y el déficit no es tan millonario como suelen decir,
la hipótesis es que hay otras salidas de la plata destinada a educación, se va
hacia otro lado”.
Nicómedes Espinoza por su lado, profesor jubilado de
Coquimbo, al norte del país, dijo que lucha “desde hace 25 años por la deuda
histórica” y explicó brevemente de qué se trata ésta última. “Viene cuando
pasamos a ser administrados por la municipalidad donde el gobierno militar dio
un reajuste de sueldos al 90% de los servidores público pero después de un año
Pinochet paró esto por problemas económicos, después continuó pero ya no nos
incluyó a nosotros los profesores”.
El profesor jubilado relató que ya se han ganado dos
juicios en el extranjero, sin embargo el gobierno no ha pagado la deuda que en
su propio caso llega a 150 millones de pesos (375 mil pesos mexicanos).
Andrea, por otro lado, lleva diez años como profesora a
contrata. “Cada año nos renuevan contrato y estamos peligrando, no podemos
pedir crédito hipotecario porque nos somos confiables para los bancos”. Andrea
detalló que la ley vigente permite tener profesores fuera de los puestos de
planta, con contratos de sólo un año pero sólo de forma esporádica, “pero ellos
lo toman a conveniencia de ellos”.
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